Después de más de dos años de trabajo, el Comité Olímpico de Chile recibió la acreditación de Oficina Verde nivel Intermedio por parte del Ministerio del Medio Ambiente.
Siguiendo los lineamientos del Comité Olímpico Internacional (COI) y el Compromiso por el Cambio Climático de la ONU, el Comité ha desarrollado un extenso trabajo para convertirse en una Oficina Verde, programa cuyo objetivo es generar una cultura ambiental en las instituciones, incorporar políticas, principios y prácticas amigables con el medio ambiente y la conservación de los recursos, con el fin de disminuir el impacto ambiental derivado de estos, contribuyendo al desarrollo sostenible del deporte en el país.
«Esta acreditación nos llena de orgullo puesto que reafirma nuestro compromiso con el cuidado del medio ambiente y con una gestión institucional cada vez más responsable y sostenible. Este logro refleja el trabajo que hemos venido desarrollando para incorporar buenas prácticas, promoviendo una cultura organizacional consciente del impacto de nuestras acciones y comprometida con la protección de nuestro entorno. Estamos muy orgullosos de este hito, que, no solo valida los esfuerzos realizados hasta ahora, sino que también nos motiva a seguir avanzando y mejorando», expresó Leslie Cooper, directora encargada de Sostenibilidad.
El curso de acción del Comité se centró en los siguientes puntos: cultura sustentable, uso eficiente de los recursos hídricos y energéticos, uso eficiente del papel y procesos digitales, reducción y tratamiento de residuos, provisión de bienes y servicios sustentables, entre otros.
De esta forma, la entidad logró desarrollar una política interna de autogestión ambiental y a su vez, desarrollar una planificación institucional para poder cumplir con todos los requisitos establecidos.
«Seguiremos trabajando con la misma convicción para fortalecer nuestras prácticas ambientales y contribuir activamente a un futuro más sostenible», agregó Cooper.
El Comité Olímpico de Chile es líder en sostenibilidad en Latinoamérica. Fue uno de los cinco finalistas en los Premios Acción Climática 2024 (IOC Climate Action Awards), merced al plan de gestión de residuos y reciclaje, entre otras iniciativas que han destacado en la región.